La Corona Partida

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La corona partida narra con detalle los oscuros y desconocidos acontecimientos sucedidos, Juana, la que debe reinar en el trono de Castilla, es víctima de esta situación y a todos les interesa demostrar su locura e incapacidad para gobernar.

Fernando el Católico y Felipe el Hermoso se convierten en dos grandes figuras enfrentadas por el ansia de poder. Un conflicto que perjudicará y hará tambalearse al Reino de Castilla.

Algo parecido a lo que hoy sucede en el “Reino” de Ampuero, tras lo visto y escuchado en estas últimas celebraciones, las más importantes del año.

Hace meses en el Pleno se decía que estas asperezas ya se habían curado, y el problema del enfermo sanado. Aunque estos días hemos asistido a unos acontecimientos, que bien pudieran sugerir que las dolencias han vuelto.

¿Podemos decir en nuestra Historia que Juana está Loca? O quizás que el peso de gobernar en una corte podrida, llena de intereses particulares y partidistas, como un virus que se extiende por todo el Palacio, sea la enfermedad en sí.

Aquí Juana, nuestra Juana, con un reducido ejército y sin contar con nadie en la corte, intenta mantener a todo el Reino sometido a una incertidumbre, que un manto gris, de nubes y aguas lo ha oscurecido por largo tiempo.

“Es imposible acometer grandes hazañas sin el respaldo del resto de nobles y el pueblo”.  Pobre Juana, ella fue la víctima de los intereses políticos e intrigas palaciegas. Poco o nada destacable, habrá pues en el reinado de Juana, únicamente su Locura. ¿Mal aconsejada, y quizás manipulada?, eso lo dirá la Historia.

Estaremos expectantes a las futuras reuniones en Palacio, pues no nos cabe duda que tienen que analizar en profundidad todos los acontecimientos que hemos vivido en estas celebraciones con motivo de las Fiestas.

Unas Fiestas muy importantes que requieren más esfuerzo y unión, y no podemos olvidar el resto del año, pues tan importantes son los problemas surgidos ahora, como los de antes, agoniza el Pueblo y sus Gentes. A la vista está, y por tiempo que pase, algo impide que esta Corte reaccione.

Son 11 los nobles que rigen nuestras tierras, ¿no les debieran preocupar tanto sus luchas internas, el hacer política por todo, y sí tratar la enfermedad de todo un pueblo de forma urgente?.

Cuando el Pueblo y la mayoría de sus Nobles, aporrean las puertas y éstas no se abren, tarde o temprano acabara cayendo todo.

A las afueras, eso cantaba el Trovador.