Seguimos en vilo pendientes del río y su Monaguillo.

Y no es para menos con la que hemos pasado hace unos días. Como veis la previsión es preocupante, esperamos que no se desborde esta vez, solo nos queda eso al menos, la esperanza en que la naturaleza nos de una tregua.

Las consecuencias han sido catastróficas como hemos visto, y cada uno con su tragedia personal. Sobra decir que estamos con vosotros e intentamos canalizar de alguna manera vuestras inquietudes y mensajes.

Inundaciones Noviembre 2021

Decir lo que está mal es fácil, pueden decir algunos, pero deja perplejo a vecinos que durante años ven como esto pasa y pasa, dejadez en funciones y desamparo total, ya que no se toman cartas en los asuntos importantes para el desarrollo de este municipio.

Hemos visto las quejas de muchos vecinos en cuanto a prevención, daños materiales que se podrían haber evitado. Una sensación de desamparo se impregna en la piel del ciudadano. Pasa aquí y en La Palma.

Y seguirá pasando, y no es de recibo todo lo que nos está sucediendo aquí y en general, al menos cada vez nos damos más cuenta, que una clase –la política- tiene sus propios intereses, en forma de partidos e integrantes de los mismos y al servicio ni se sabe de quién, nosotros para ellos sus marionetas.

Como no coincidir entonces con aquellos vecinos que se sienten abandonados en situaciones así, y en otras muchas, pues ver como su pueblo natal, o el pueblo que les acogió y acoge desde hace años no se haga nada por el, y al mismo tiempo pierda su identidad y se convierta en una Aldea.

Se está gastando mucho dinero, sin una línea clara de lo que se quiere, son parches que se hacen sin sentido, y no se aborda por ejemplo el Plan General de Ordenación Urbana, Planes Especiales, o cualquier proyecto que si resultaría eficaz para el futuro desarrollo del municipio, y solucionaría problemas como el que se ha producido con esta inundación de nuevo.

Habría muchos ejemplos que contar, el terreno del instituto, otro año en que nuestros hijos siguen corriendo peligro. Un obstáculo para evitar la caída en el desnivel del puente de marrón, y muchos otros como nos contáis, pero es más prioritario poner un árbol de navidad, o más bien un andamio entre todas las obras que allí se llevan a cabo ahora.

Parches que seguirán en el tiempo, pues como dice el titular se trata también del monaguillo, aunque esto de lugar a muchas interpretaciones, es necesario al menos buscar en la wikipedia su significado.

Aunque hay una frase muy famosa, que dice que no serás fraile hasta que no seas monaguillo. Con este desfase uno ya no sabe quién es el fraile o el monaguillo.

Podríamos decir y decir, y seguiremos diciendo, que no llevamos el curso del río, vamos a contracorriente, es cuestión de tiempo para quienes rigen los hilos, pero atemporal para sus vecinos que son los que lo padecen, sobre todo en sus bolsillos.

Esperamos al menos que esta lectura cuyo contenido ha surgido de algunos mensajes de los vecinos, os entretenga, y aquí estamos para lo que necesitéis y esté en nuestra mano, como un pequeño muro donde desahogarnos. (Nunca mejor dicho) 😉

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