Con la tercera banderilla y seguimos en el ruedo.

Y con esperanza al ver como pueblos parece que anuncian sus próximas fiestas, y podremos saltar al ruedo a correr, bailar y disfrutar, ser libres en este espacio temporal que nos ha tocado vivir.

Se anuncian las Fiestas del Carnaval del Toro en Ciudad Rodrigo, la Batalla de Flores en Laredo, y muchas otras, lo cual indica que las previsiones que tienen pueden sernos favorables y alegrarnos un poco la vida, pues también son el motor económico para muchos pueblos, e influyen directamente en la cartera de sus vecinos.

Aunque en el momento en que estamos, siguen las dudas, pues las advertencias y recomendaciones no cesan, se impone el miedo otra vez y las restricciones, las navidades no son seguras, nos vuelven a decir.

Con la tercera banderilla y seguimos en el mismo ruedo o rueda, ya que vivimos como en un de javo, volviendo a la casilla de salida, ¿a consecuencia de?, ¿qué intereses hay en todo esto?, no impera la lógica y se ha impuesto la incoherencia, con medidas ilegales en base a evidencias que no lo son, como así se lo sentencian los altos tribunales.

Los acontecimientos son históricos, estamos viviendo uno de los momentos más importantes de la humanidad desde hace siglos, algo de lo que la mayoría no somos conscientes, como una sociedad dormida y obediente.

Algo peligroso, que puede dar paso a lo peor de nosotros mismos, como hemos visto a lo largo de nuestra historia. En la Edad Media ellas (las brujas) eran las culpables de las enfermedades y las malas cosechas, y por eso acababan en la hoguera. Eran tiempos de la Inquisición.

En nuestra historia reciente, el siglo pasado sin ir más lejos, corría el año 1935 cuando un país decidió algo parecido, con el slogan de perseguir a los vivos indignos de vivir, como así escuchaban en las radios que a todas las familias regalaba el partido gobernante. Y acabaron persiguiendo a todas las minorías, se impuso el pasaporte y los getos para su confinamiento.

Pocos años después, todos sabemos lo que ocurrió, para que el mundo y la humanidad se volvieran a tambalear.

Seguimos con la incertidumbre por lo que vemos en las noticias o las redes sociales, que por cierto son gratuitas, y además cuentan con sus propios filtros de la verdad.

Resumiendo que nos alegra que se anuncien y se hagan este tipo de fiestas, aquí el año pasado no se hicieron porque lo decidió el Ayuntamiento, este año estamos expectantes a qué pasará.

Visto lo visto y en base a la reflexión que hemos plasmado en este post, a muchos vecinos nos surgen muchas dudas, que imaginamos se irán disipando poco después de comer las uvas.

Pues ya muchos nos preguntamos ¿qué es vivir?, y ¿cómo quieren que vivamos el próximo año?.

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