Desafección política

publicado en: Opinión | 0

Los ciudadanos se muestran cada día más y más alejados de la política. Esto no es un abandono ni dejadez de la responsabilidad política, es una forma razonada y decidida de demostrar el rechazo a una forma de gobernar, que no da soluciones a los problemas de los ciudadanos.

Desafección, desapego y distanciamiento con sus gobernantes, ámbitos cerrados en los que se cuece todo tipo de intereses, pero muy distanciados del interés general.

Cargos que se han convertido en muchos casos en su medio de vida, por lo que su único objetivo personal es la permanencia en esos puestos, por sus intereses personales y NO por la defensa de unos valores éticos o morales.

Los intereses personales son el cemento que une a estos individuos, que tienden a perpetuarse en los puestos de representación, puestos que consideran de su particular propiedad, y desde los cuales ejercen su despotismo y nepotismo en muchos casos.

Que se han adocenado en sus privilegios y prebendas, y no se sienten representados por ellos, ni los ven como los representantes que han de defender sus intereses.

Por otro lado el peligro que corremos es generalizar en las valoraciones negativas que los ciudadanos hacemos de nuestros representantes. Es un colectivo tan grande, que hay de todo, como en todas partes. Afirmar que todos son así es mentira. Algunos ejemplos que vemos no ayudan a generar confianza.

Pero en general estas actuaciones hacen que estemos perdiendo valores esenciales para la vida en comunidad.

Al abandonar los ciudadanos a los políticos y a sus organizaciones no democráticas, perdemos la democracia. Perdemos el medio de organizar nuestra convivencia como ciudadanos.

La defensa de nuestras normas de convivencia está en nuestras manos y en los representantes que elijamos.


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *