Nos encontramos en el peor momento.

La noticia es la que es, aunque tampoco nos deberíamos alarmar, pero según lo que indica este gráfico, en cuestión de apenas 2 semanas los indicadores que muestran es una subida en la incidencia acumulada a 7 días desproporcionada si lo comparamos con las cifras desde que empezó toda esta locura.

Qué es lo que está pasando… Es posible que nadie lo sepa o quizás unos pocos sí. Pero si con la mitad de la gente inmunizada, se sigue llevando la mascarilla mayoritariamente y respetando las reglas. Muchos se hacen la pregunta e incluso buscan a sus culpables.

Por lo que hemos visto en estas dos semanas, ha habido gente, pero al igual que el verano pasado, aunque éste año incluso menos. Parece que está de moda buscar culpables y no mirarse el ombligo.

Con la información de que disponemos, podemos decir que aquí todos estamos actuando de forma responsable, o al menos igual en la misma medida, Mayores, Adultos y Jóvenes. Habrá excepciones. Y cuando te das una vuelta por el pueblo, lo ves y te motiva, viendo a la gente retomar un poco su vida.

Este tipo de Incidencia es en lo que se fijan ahora, y claro esto lleva aparejado el alarmismo y el recorte de libertades al tomar medidas que parecen no servir de nada, como así lo ha dejado ver nuestra CONSTITUCIÓN, con una seria advertencia a quienes intentan restringir derechos en base a datos como estos.

Medidas que sí están causando por otro lado, graves problemas, no solo en el recorte de nuestras libertades, sino también en nuestras economías, y en nuestras relaciones sociales, y familiares.

La noticia ha empezado con un gráfico alarmista, pero no debemos intoxicarnos con los que nos cuentan unos y otros, por eso nos gusta fijarnos en los gráficos y la información que nos proporcionan los datos publicado por institutos de estadística.

En este gráfico se fijan en la incidencia, pero el que nos debe preocupar es el de fallecidos, y en Ampuero seguimos en línea plana, lo cual es una buena noticia. Y no cuesta nada cumplir las normas donde sean necesarias.

Aunque nos tememos que ahora vendrán las nuevas restricciones, en base a estos datos y pronósticos que para ellos lo justifican, y cuando no obtienen la razón por Ley, ésta se pone en cuestión. Lo llaman la nueva normalidad, y empieza a preocupar más que el propio bicho.

Seguramente sean previsores en base a estos datos, contraten más sanitarios, más profesores, hayan preparado los colegios e institutos para cuando los niños vuelvan, con medidas eficaces, al menos vean que se ha invertido en extremar más aun las precauciones. Aunque quizás no haga falta hacer nada de esto, pues en cuanto los inmunicen a ellos también, se acabará el problema.

(A.V.A.) $$$